Como amante de la radio y de la tecnología no me resisto a elucubrar como la IA redefinirá el medio de comunicación más mágico. En una época donde los algoritmos modelan desde el cine hasta la alimentación, desde el deporte hasta la industria,la radio no será relegada al rincón nostálgico del dial.
Me lanzo a imaginar como será una emisora de radio generalista allá por 2040, en 15 años. Un medio que revolucionará su programación, que no propondrá elegir entre humanos o máquinas: propone hablar juntos.
Una radio donde la IA no imite y sustituya lo humano, sino que lo enriquezca. El periodista pueda debatir con un avatar entrenado en geopolítica, filosofía o ciencia, o donde un agricultor reciba recomendaciones de cultivos de una IA botánica entrenada con clima real.
El resultado será un ecosistema sonoro vivo y cambiante, una emisora que se adapta al oyente, pero no renuncia a la crítica, a la emoción ni al rigor informativo. Será una radio personalizada para cada oyente sin perder la emoción del directo y de la experiencia de una escucha colectiva de un programa vivo, en directo.
A las seis de la mañana comienza con un matinal conducido por el periodista estrella pero también con una IA conversacional capaz de adaptar su humor, su voz y sus referencias culturales a los gustos del oyente habitual. No leerá la mente, sino que lleva años leyendo nuestras consultas en Internet, nuestros patrones de sueño, nuestros despertares… y tiene buen sentido del humor. La IA predice tu día emocional, cuenta chistes adaptados a tu estado de ánimo y narra el tráfico como si de una novela negra se tratara o si una comedia de enredo si es lo que te pide el cuerpo. Junto a ello los tertulianos que se opinan encima seguirán siendo un puntal.
En el centro de la parrilla diaria, un programa mezcla análisis periodístico con IA especializada en desmentido y fack cheking en tiempo real: cuando un político habla, el sistema analiza su discurso y muestra contradicciones históricas o datos manipulados. Un noticiario con análisis donde periodistas humanos narran la actualidad y la IA sintetiza datos, emociones sociales y predicciones a corto plazo. Pulsar la opinión del país será más fácil que nunca.
Además, se suman boletines internacionales inteligentes cada hora. La IA seleccionará y traducirá las noticias que sabe que son más relevantes e interesantes de los cinco continentes. De las noticias más virales de EEUU a los dramas humanos de África que ahora pasan desapercibidos, de las tendencias más locas de Asia a los hitos científicos o deportivos de los rincones más remotos del planeta. Todo ello contado de un enfoque local para que sea información atractiva y comprensible.
Además, precisamente, para no perder el pulso local, cada municipio tendrá una desconexión donde una IA de geolocalización resume lo más relevante de tu entorno a partir de medios vecinales, redes sociales y alertas ciudadanas verificadas. Los audios que envían los oyentes serán catalogados y seleccionados para crear una sección ponderada del sentir ciudadano de la calle.
Secciones que podrían ser áridas para el oyente como Internacional o Economía se vuelven accesibles para todos. Cada dato se acompaña de visualización sonora, el oyente puede pedir que le llegue a la pantalla del móvil gráfico e imágenes para comprender por completo todas las historias.
También se reserva un programa específico para el clásico consultorio de personas que llaman a la radio para resolver dudas. La IA responderá con agilidad y gancho preguntas en directo sobre hipotecas, criptomonedas o sostenibilidad financiera personal, y está entrenada para evitar sesgos políticos en sus recomendaciones.
El deporte también seguirá tiene su lugar destacado. Se combinará la crónica en vivo de periodistas humanos con una IA que narra las estadísticas más locas que se escapan al ojo humano: del ritmo cardíaco del equipo, a predicción de resultados basada en inteligencia emocional de los jugadores, historias cruzadas, etc.
Los fines de semana, se saca partido al archivo sonoro. Las miles de horas que para el humano son inabarcables son un tesoro para la IA. Se podrán revivir momentos históricos, partidos de fútbol que marcaron época o noches de música de noches épicas como si ocurrieran hoy, con ambientación sonora y comentarios reimaginados por IA. Todo enfocado al estado de ánimo de cada uno en cada momento.
El radioteatro también será reinventado. Surgirá un espacio dirigido íntegramente por IA entrenada en literatura y arte, hasta realidad aumentada, un laboratorio de radioteatro donde cada semana se representa una historia en la que la audiencia de forma participativa elige el desarrollo argumental sobre la marcha.
La radio noctura, para los que no pueden (o quieren) dormir propone descanso y misterio: cuentos, textos existenciales, murmullos neuronales ASMR y ambientes sonoros para inducir sueños lúcidos. Todo generado en tiempo real, basado en los inputs emocionales y la actividad de la audiencia.
Los fines de semana presentarán programas temáticos, más lúdicos pero también filosóficos. Espacio de nicho para amantes de la ecología, la arquitectura, la literatura o un sinfín de temas.
La radio en 2040 seguirá un organismo sonoro vivo, en evolución constante. Sus IAs no solo hablan: aprenden, se reformulan, incluso olvidan datos para respetar los derechos de descanso digital de sus oyentes. La interacción se realiza vía voz, app háptica o incluso sensores ambientales en los hogares conectados.
Una radio para escuchar, pero que también escucha por sí misma a los oyentes. En todo caso, con el fin de siempre, acompañar e informar.